Los ácidos grasos poli-insaturados de origen animal,
como el Omega3 (del salmón) y de origen vegetal como el Omega9 (aceite
de oliva) te ayudarán a mantener jóvenes las articulaciones y arterias
evitando así la acumulación de sustancias perjudiciales para la
circulación así como conservar el desarrollo y salud de los ojos,
cerebro y piel.