Las
sesiones extenuantes de ejercicio prolongado y entrenamiento
intenso, en especial el ejercicio aeróbico, estresan el cuerpo.
La ingesta adecuada de energía, proteínas, hierro, cobre,
manganeso, magnesio, selenio, sodio, zinc y vitaminas A, C, E,
B6 y B12 es especialmente importante para la salud y el
rendimiento.
La mayoría de los atletas son capaces de
alcanzar las dosis recomendadas de vitaminas y minerales con su
alimentación diaria. Aquellos que están bajo el riesgo de
ingerir una cantidad insuficiente de estos micro-nutrientes son:
Los atletas que limitan el consumo de alimentos, especialmente
durante largos periodos, para conseguir pérdidas de peso. Los
atletas que siguen unas estrategias de alimentación poco variada
y tienen preferencia por alimentos con baja densidad en
nutrientes.
Cuando la alimentación no se puede mejorar, por
ejemplo, cuando un atleta viaja a un país con limitaciones en
los alimentos, o cuando una persona en particular tiene falta de
una vitamina o mineral, es entonces cuando se justifica el uso
de complementos nutricionales.
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